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Léxico Torrense
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D. Francisco Salamero Reymundo
nos cede este léxico torrense recopilado por
él y que está publicado en el libro del que es coautor, junto con
José Ramón Doz Badías, “Reedición y continuación de la Historia de Torres
del Obispo” que
recientemente han presentado. Cita de sus propias palabras
en este libro: “Con
el objeto de describir la forma de hablar y las típicas palabras usadas en
Torres del Obispo (Huesca), he redactado varios artículos para revistas de
filología y para otras publicaciones de carácter general, y asimismo, he
participado en algunos coloquios lingüísticos. Ese mismo propósito me guía
ahora al presentar este vocabulario de Torres del Obispo, en un intento de
inventariar ese patrimonio cultural heredado de nuestros mayores, cada día
más disminuido por influjo del castellano. Consciente de mis limitaciones,
reconozco que la lista de palabras, aunque notablemente acrecentada respecto
a aportaciones anteriores, podría ampliarse mucho, de manera que desearía que
este vocabulario constituyera el inicio de una serie de trabajos que, una vez
reunidos, dieran cuenta cabal de la riqueza léxica de Torres del Obispo. Esta
publicación es, por lo tanto, un primer paso y una idea que brindo a todas
las personas interesadas en el tema, esperando que unas me corrijan, otras me
superen y otras critiquen mis deficiencias, siendo a estas últimas a quienes
más agradeceré su colaboración, puesto que con su crítica mejorarán la
recopilación léxica que he realizado. En este vocabulario se incluyen voces
empleadas exclusivamente en Torres del Obispo, según deduzco de la
bibliografía consultada, otras utilizadas en «toz los llugás del Valle del
Sarrón» e incluso en toda la comarca ribagorzana, a la que pertenece Torres
del Obispo; algunas coinciden con el catalán, otras con el aragonés, con el
aranés o con el occitano, pero no preguntéis al pastor o al labrador de
Torres del Obispo qué es lo que habla porque os dirá: «Habllo com a Torres»,
o «Siempre s'ha dito aixinas». La Ribagorza, país de frontera, tiene
rasgos lingüísticos de frontera, en retroceso como la demografía de la
comarca: los grandes avances tecnológicos de esta centuria han llegado a
estas tierras y, por consiguiente, también a Torres del Obispo, en
castellano, de la mano de maestros foráneos y de los medios de comunicación,
sobre todo la televisión, importantísima en una población que lee poco; pero
incluso con todas estas dificultades aún se oyen en Torres del Obispo
conversaciones en el habla propia con modismos y palabras entrañables
difíciles de expresar en otra lengua (así, alavez, entonces', a sabelo
'¡quién sabe!', no guaire 'no
mucho', molto ,mucho', pocha 'bolsillo', etc.). Y en la
pronunciación mantiene peculiaridades que alcanzan a todos los puntos
ribagorzanos como la pérdida de -r en los infinitivos (aná 'ir', apañá 'arreglar'), la
palatalización de la L- inicial (llanudo
'lanudo', llargo 'largo'), y la articulación, típicamente ribagorzana, de
los grupos consonánticos PL-, FL-, CL- (plleno
'lleno', pllorá 'llorar', fllama 'llama',
fllorero 'florero', cllaro 'claro',
cllau 'clavo'), siendo además fenómenos singularizadores la abundancia de
-11- (agulla 'aguja', güello 'ojo; manantial')
y ch (chornal 'jornal', chou 'yugo'),
así como la escasez de ñ (cabana' cuadra,
almacén', nino 'niño') (1). |